Publicado en 3 July 2018

Cuida de ti mismo con el VIH: dieta, ejercicio, y Más

Una vez que haya comenzado la terapia antirretroviral para el VIH, usted puede estar interesado en aprender más acerca de qué más se puede hacer para mantenerse saludable. Comer una dieta nutritiva, hacer ejercicio suficiente, y la práctica de autocuidado puede mejorar en gran medida su sentido de bienestar. Use esta guía como punto de partida para el mantenimiento de un cuerpo sano y mente.

Nutrición

Es común que las personas que viven con el VIH a experimentar la pérdida de peso. Comer una dieta nutritiva y equilibrada es una parte importante del cuidado para el sistema inmunológico y mantener una buena fuerza.

Tenga en cuenta que no hay una dieta específica para el VIH, pero su médico puede proporcionarle información sobre la buena nutrición. Su médico también puede sugerir ver a un dietista para crear un plan de alimentación saludable adaptada a las necesidades del cuerpo.

En general, la mayoría de las personas se benefician de una dieta que incluye:

  • un montón de frutas y verduras
  • las porciones de carbohidratos con almidón, como el arroz integral y cereales integrales
  • un poco de proteína, como pescado, huevos o carne magra
  • algunos productos lácteos, como la leche baja en grasa o queso
  • Las grasas saludables, como las que se encuentran en las nueces, el aguacate o aceite de oliva virgen extra

Al cocinar, usar prácticas de manejo seguro para reducir el riesgo de infecciones transmitidas por los alimentos. Trate de mantener la cocina lo más limpio posible. Lavar los alimentos crudos, y tener en cuenta sobre la preparación de alimentos y el almacenamiento. Siempre cocine carnes a al menos la temperatura mínima de seguridad .

También es importante beber mucho líquido y mantenerse hidratado. Los líquidos ayudan al cuerpo a procesar los medicamentos que son parte de un régimen típico tratamiento del VIH. Si la calidad del agua del grifo es una preocupación, considere cambiar a agua embotellada.

Si usted está planeando comenzar tomando vitaminas, minerales o suplementos de hierbas, asegúrese de consultar con su médico primero. Ciertos suplementos pueden interactuar con los medicamentos para el VIH y ocasionar efectos secundarios.

Aptitud

Otro elemento clave para sentirse mejor después de comenzar la terapia antirretroviral es tener una rutina de ejercicios. Además de la pérdida de peso, las personas que viven con el VIH pueden experimentar pérdida de músculo. El ejercicio regular es una gran manera de ayudar a prevenir esto.

Hay tres tipos principales de ejercicio:

  • aeróbicos
  • entrenamiento de resistencia
  • entrenamiento de la flexibilidad

De acuerdo con la Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), Los adultos deben tratar de conseguir por lo menos dos horas y media de aeróbicos de intensidad moderada cada semana. Esto puede incluir cosas como caminar a paso ligero, va a dar un paseo en bicicleta en terreno llano, o tomar un agradable baño.

También es posible cumplir con el requisito de aeróbicos de los CDC en la mitad del tiempo si se opta por aeróbicos intensos, que requieren más energía. Algunos ejemplos de ejercicios aeróbicos intensos incluyen trotar, jugar al fútbol, ​​o ir a dar una caminata cuesta arriba. Si usted está planeando incorporar ejercicios aeróbicos intensos en una rutina de ejercicios, consulte a su médico antes de intentar nada extenuante.

El CDC también recomienda que participan en el entrenamiento de resistencia, al menos, dos veces por semana, en días no consecutivos. Lo ideal sería que las sesiones de entrenamiento de resistencia deben incorporar todos los grupos musculares, incluyendo su:

  • brazos
  • piernas
  • caderas
  • abdominales
  • pecho
  • espalda
  • atrás

Al igual que con los aeróbicos intensos, que es una buena idea hablar con su médico antes de intentar cualquier entrenamiento de resistencia que no se ha hecho antes.

Cuando se trata de entrenamiento de la flexibilidad, no existen pautas concretas para la frecuencia con que debe participar en ella. Sin embargo, es posible que observe que los ejercicios de flexibilidad, como el estiramiento, yoga y Pilates ayuda a aliviar el estrés y al mismo tiempo mejorar su salud física.

Además de los beneficios físicos de una rutina de ejercicio regular, mantener queda también puede beneficiar a su vida social. Participar en actividades como los deportes de equipo o entrenamientos de grupo puede ayudar a salir de la casa y conocer gente nueva.

Autocuidado

Mantenerse físicamente saludable es un aspecto de la gestión de la vida con el VIH. El mantenimiento de su salud mental y emocional es tan importante. Las personas que han sido recientemente diagnosticadas con VIH están en mayor riesgo de algunas enfermedades mentales, como la depresión.

Si usted tiene preocupaciones acerca de la depresión o la ansiedad, hable con su médico acerca de asesoramiento. Hablar con alguien imparcial puede ser útil cuando se trata de procesar las emociones difíciles y poner las cosas en perspectiva.

Los grupos de apoyo son otra salida útil para discutir el VIH. Asistir a un grupo de apoyo también puede conducir a hacer nuevas amistades con otras personas que entienden lo que es vivir con el VIH.

Es importante recordar que un diagnóstico de VIH no significa evitar las relaciones con las personas que son VIH-negativas. Ahora es posible tener una relación sexual sana con muy poco riesgo de transmisión del VIH, gracias a los avances en el tratamiento del VIH. Hable con su médico acerca de los mejores métodos para proteger a usted y su pareja.

la comida para llevar

El autocuidado es un aspecto importante de mantenerse saludable, con mucha fuerza con el VIH. Recuerde que su estado de VIH no afecta a su capacidad para perseguir sus sueños. Con un régimen de tratamiento adecuado y hábitos de vida saludables, se puede vivir una vida larga y productiva a medida que trabaja hacia el logro de sus objetivos a largo plazo.

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